Carta al amor; Enamorarse a la tercera edad
24/04/2011
Todos sabemos que para ser felices se necesita amor en nuestras vidas; ya sea en forma de pareja, familia o amigos. El cariño es la gasolina necesaria para encontrar un sentido para vivir.
Pero, muchas veces la palabra amor se asocia a juventud, muchas más de las que se debería. Es que acaso ¿no se ama también en la tercera edad? ¿No es posible enamorarse como un adolescente a los sesenta o sentir cosquilleos en el estómago ante la presencia de la persona amada?
El amor es uno de los regalos más maravillosos que puede recibir un ser humano en cualquier momento de su vida. Está claro que en función de la edad se vive de una u otra forma este sentimiento universal, sin duda, el amor en la vejez se vive de una manera más serena y más madura. En ese tiempo, el amor muestra la necesidad de compañía y cariño que existe en todo corazón por muy envejecido que esté.
Pero hablemos de los efectos que tiene el amor sobre el que lo vive; el amor tiene la capacidad de rejuvenecer a nivel emocional puesto que una nueva ilusión se convierte en un motor importante para vivir y disfrutar el presente al máximo.
El amor en la tercera edad es esencial. Existen casos de ancianos que enviudaron y deciden rehacer su vida con una nueva persona. También existen personas que jamás convivieron con una pareja y sin embargo, es al final de su vida cuando se encuentran con otro ser humano especial. Y está el caso de aquellos pocos afortunados que celebran con ilusión sus bodas de oro; medio siglo de una vida compartida desde la esperanza y el afecto de corazón y alma. Todas estas expresiones de amor que se viven intensamente en la tercera edad.
Cuando se arruga la piel y el cansancio de navegar por los años se refleja en los párpados, cuando notas que tu pelo está gris, que de repente la música está muy alta y que en tus manos el tiempo ha comenzado a dejar huellas de su paso; no significa que hemos de abandonar las ilusiones, sólo renovarlas, amar en la tercera edad no sólo es posible, sino que es necesario; es un elixir que devuelve las ganas de vivir.
Fuentes:
http://www.isabelsalama.com/Amor%20en%20la%20Tercera%20Edad.htm


