El blog de Alter Ego

La amistad entre un hombre y una mujer…¿Es posible?
SIlvia Pérez Manjavacas, psicóloga de alter ego

Silvia Pérez, Psicóloga de Alter Ego

El cine nos plantea la amistad de un hombre y una mujer como poco posible. Si recordamos películas como “La boda de mi mejor amigo” o “Cuando Harry encontró a Sally”, nos plantean esa amistad como un periodo de transición hacia una relación.
También hay estudios que demuestran que es imposible ese tipo de amistad, pero son estudios hechos con adolescentes sin pareja, en su mayoría y si bien es cierto que la percepción sobre la relación cambia en función del género, esto es:
Los hombres suelen sentir más atracción hacia sus amigas y además piensan con más frecuencia que ellas se sienten atraídas por ellos.
En cambio las mujeres sienten poca atracción hacia sus amigos y además piensan que es mutua esa falta de atracción.
Sin embargo, no ocurre lo mismo en la vida real, pues en la actualidad las relaciones entre hombres y mujeres, en términos de amistad, están a la orden del día. Creo que la clave está en si uno de los dos o los dos tienen pareja. Cuando uno de los dos (o ambos) está emparejado es posible esa amistad.
El secreto está en que la amistad con el sexo contrario te aporta cosas buenas y diferentes a las que te aporta una pareja.
Un amigo es alguien que no te miente, alguien que no te esconde, es alguien que te dice la verdad y alguien para el que eres importante y lo vas a seguir siendo tiempo. Porque si la amistad tiene algo de particular, que lo diferencia claramente de la sexualidad, es que sin lugar a dudas, que en la amistad hay un después, un continuo, y en la sexualidad a veces si y a veces quizá no. Pero en la amistad hay un después que sigue y que está unido al amor que viene implícito en la palabra amistad.
Hay personas que pueden pensar que esa amistad de un hombre y una mujer es imposible porque primero somos diferentes psicológicamente y segundo el tema de la atracción. Pero precisamente ambas cosas se dan y son necesarias para que exista.
En la amistad siempre hay sexo, hay sexo en cada vínculo, cada relación, que no quiere decir genital o querernos ir a la cama, simplemente quiere decir que él es hombre y yo mujer. Si no fuese así y el vínculo amistoso fuese desexuado, no tendría sentido porque hablaríamos de la amistad sin tener en cuenta que el otro ES. Y no es lo mismo un amigo que una amiga, ni para el hombre ni para la mujer.Lla amistad nos pone en juego con todo lo que hay en el otro de diferente, de distinto. Esto es, que no le contamos lo mismo a un amigo que a una amiga. Además, es esperable que ese amigo no te cuente lo mismo a ti como amiga, que lo que habla con su amigo. Esto no es ni mejor ni peor, sino otra relación, diferente.
La gente que piensa que no es posible esa amistad de un hombre con una mujer por el tema de la atracción, si tienen amigos del otro sexo serán todos feos???….No es cierto. Eso de que para ser amigos no me tiene que atraer la otra parte es falso.Si alguien ya no te agrada de antemano, no te acercas. Si no te agrada, no sois ni amigos. Pensar que todo lo que te puede agradar del otro es cumplir con fantasías sexuales es ridículo.
Una persona para ser amig@ tiene que parecerte agradable, entendido como amoroso, buen compañero, sensible, inteligente, cálido etc…por cosas distintas a las meramente sexuales como sus pechos, sus músculos, su coche etc…
Esa atracción no viene necesariamente de los mismos lugares de donde aparecen nuestras fantasías sexuales.
No olvidemos que una relación de amistad, igual que una relación de pareja es una relación de intimidad, entendiendo la amistad como algo más profundo que un “Hola, qué tal?” o charlar un ratito o un “amigo de Fbk”. La amistad como un vínculo que trasciende en el tiempo. Y como relación de intimidad ha de apoyarse en estos tres pilares: Amor. Atracción. Confianza
No puede faltar ninguno porque si falla uno, cualquier cosa que construyamos se va a derrumbar.
Otra cosa distinta, y el miedo que tienen muchos, es que aparezca de repente el deseo sexual, pero qué pasaría?
Pasará lo que ambos queráis que pase. Porque no somos máquinas de impulsos y podemos renunciar a un romance.
Hay quienes cuando eso sucede, la amistad es tal, que hablan de lo que les está sucediendo y renuncian después sin reprimir. Deciden renunciar a la seducción con el fin de recuperar un vínculo que no pasa con el tiempo. Esto no sólo no terminaría con la amistad, sino que la fortalece.
Otros no hablan de renuncia, expresamente, pero actúan privilegiando igualmente a la amistad frente a la seducción.
Y hay quienes optan por reprimirse. Pero el aguantar lo que uno siente, puede acabar con la amistad porque al final dejas de ser tú y empiezas a actuar de forma extraña que la otra parte puede no entender, y empiezan malos entendidos y decepciones.

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